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La Palabra de Ezeiza | Septiembre de 2022

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Esperando el milagro

Por Míster Afro | Esto No Está Chequeado | Ilustración: Digital Snatch | #FiccionesEzeicenses


En el barrio Sol de Oro el kiosquero Tito González sigue vendiendo sus golosinas en la moneda que se usó en nuestro país entre el 15 de junio de 1985 y el 31 de diciembre de 1991: los australes impulsados por el presidente Ricardo Alfonsín.
Al dueño de Kiosco Yrigoyen se le va complicando la cosa con proveedores, clientes y AFIP, pero no quiere dar el brazo a torcer. Dice que es un socialdemócrata de la primera hora y no pierde las esperanzas de que el Plan Austral (puesto en marcha por el ministro Juan Vital Sourrouille en 1985) alcance su éxito en el siglo XXI. 
Tanto para los más jóvenes como para los desmemoriados hay que recordar que el gobierno radical impulsó la creación de la nueva moneda a mitad de su gestión. El naciente austral equivalía a 1.000 de los pesos argentinos vigentes entre 1983 y 1985. Como la cadena de devaluaciones es larga en Argentina, ese austral representaba también 10.000 millones de los pesos circulantes desde 1970 y hasta 1983; 1.000 millones de los pesos moneda nacional que rigieron en el período 1881-1969; y 25 mil millones de los pesos utilizados entre 1826 y 1881. 
Al momento del lanzamiento del Plan Sourrouille, el dólar cotizaba a 800 pesos argentinos y pasó a valer 80 centavos de austral. En un principio el esquema pareció exitoso para contener la inflación y muchos sintieron que se producía el milagro argentino de contar con una moneda fuerte después de tantos ceros perdidos. Hacia 1986 el austral entró a flaquear y nunca logró recuperarse. En 1988 la economía siguió complicándose y en 1989 se produjo un estallido hiperinflacionario que terminó con la renuncia de Alfonsín y la adelantada asunción de Carlos Menem. El dinero llegó a depreciarse anualmente un 5.000 por ciento y cada dólar pasó a valer 7.000 australes.  
Durante el menemismo, el ministro de economía Domingo Cavallo generó otra devaluación y llevó a 10.000 australes el costo de cada dólar. En 1991 propuso la creación de una nueva divisa y así los 10.000 australes fueron reemplazados por el peso que comenzó a funcionar el 1° de enero de 1992 y que, merced a la Ley de Convertibilidad, valió un dólar durante una década, hasta el 7 de enero de 2002.
González no cree en los pesos actuales ni en los viejos, tampoco en dólares, euros, leliq o bitcoin. Votó a la UCR en la vuelta a a la democracia y está convencido de que Alfonsín es la única solución para nuestro país.
En términos prácticos, un alfajor triple de 65 pesos cuesta 650.000 australes en Kiosco Yrigoyen. 
Cuentan los vecinos que Tito ha experimentado una inesperada ola de optimismo en estos últimos meses y opina que estamos cerca de un porvenir luminoso. Lo han escuchado decir que la actual suba de precios le recuerda a su añorada juventud durante los míticos tiempos australes.

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