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La Palabra de Ezeiza | Noviembre de 2021

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¡Por favor, no deje de leernos!

Por Hugo Alberto Panza (*) | Esto No Está Chequeado | Ilustración: Tomassini


Fernando y Héctor caminaban por French en dirección a la Estación de Ezeiza. Eran hermanos. Hacía un tiempo que no se veían y a ambos les gustaba filosofar mientras caminaban, aunque no siempre coincidían en sus ideas. Pasaron frente a la iglesia y se detuvieron un instante frente a la figura de Jesús observando los rayos que salían de su corazón. Reanudaron su marcha y Héctor comentó:
—¿Será cierto que vino y que es parte de una trinidad? ¿Lo veremos alguna vez cuando nos toque partir?
—No creo. A mí me parece que te morís, te comen los gusanos y se acabó —le respondió Fernando.
—¡Ah, ja, ja! ¡No, no! ¿Sabés lo que estuve pensando? —replicó Héctor.
—¿Qué?
—Imaginate un programador que invente un jueguito cualquiera. ¿Viste esos que juegan los chicos? ¡Esos que son ciudades enteras!
—Sí.
—Bueno, ahora imaginá que el programador fuera tan genio que lograra introducirse dentro del juego, como un personaje más. O sea, no sólo jugarlo desde afuera si no que fuera parte de él. ¡Que lo pudiera vivir en carne propia! 
—¿Y por qué se te ocurrió eso?
—¡Porque es lo que dicen los católicos! ¡Dios bajó a la Tierra y se hizo carne en Jesús!
—¡Bah! Es una locura. Pensar que existe un creador es una locura. Y la trinidad, un sinsentido. Admito que tu comparación es buena.
—Yo creo que algo de eso existe —insistió Héctor.
—¡Bah! ¡No puedo creer que creas esas cosas!
—Es más: yo creo que formamos parte de la imaginación de una mente superior —volvió a insistir Héctor.
Toda la conversación transcurría mientras caminaban y, frente al correo, Fernando insistió:
—¡Pero dejate de jorobar! ¡Nada de eso puede probarse! ¡Son puras especulaciones! ¿Y si esa mente dejara de pensar en todo? ¿Entonces todo desaparecería?
—¡Exactamente! ¡Vos lo dijiste! Todo desaparecería. Nosotros somos dioses. Somos el dios de los personajes que están en nuestra mente. Y nosotros somos parte de una mente infinitamente superior que creó el universo entero.
—¡Jaaaa! ¡¿Qué te fumaste hoy?! Me parece que leíste algo de Hermes Trimegisto.
—¿De quién?
—¿No lo conocés? Buscá en internet. 
Cruzaron la vía y llegaron al kiosco de diarios y revistas.
—Tu idea me hace acordar a las muñecas rusas. ¿Viste las mamushkas? Una dentro de la otra y, además, muchas. Una mente crea un universo en el que hay mentes que crean universos. ¡Pero cada vez más simples a medida que las muñecas son cada vez más chiquitas! Ja, ja. ¡Es una locura!
—¿Tiene La Palabra? —le preguntó Fernando al diariero.
—Sí. Aquí tiene.
—Quiero ver la sección “Esto no está chequeado”. El director del periódico está medio chiflado. ¡Deja escribir a cualquiera! —le dijo Fernando al diariero, mientras abonaba el ejemplar.
Fernando comenzó a leer y un sudor frío corrió por su frente. Su expresión cambió completamente. El terror había inundado su psiquis en un instante.
—¡Qué pasó! —le preguntó Héctor al advertir su expresión.
—Tenías razón —le dijo Fernando mientras le extendía el periódico.
Héctor leyó en voz alta:
Fernando y Héctor caminaban por French en dirección a la Estación de Ezeiza. Eran hermanos. Hacía un tiempo que no se veían y a ambos les gustaba filosofar...
—¡Dios mío! ¡Esto no puede ser! ¡Es terrible! ¡Somos parte de un cuento! —gritaba desesperado Héctor.
—¡Tenías razón! Sólo existimos en la imaginación del lector. ¡Es el Creador!
—Sí, es el Creador. Pero también significa que cuando termine de leer, todo desaparecerá —agregó desesperado Héctor.
—Incluso, nosotros —afirmó Fernando, apesadumbrado—. El lector nos imaginó frente a la iglesia, cuando pasamos por el correo, cuando cruzamos las vías. Imaginó al diariero...
—¡Por favor, señor lector! ¡No deje de leer! ¡Sí, le hablo a usted que está leyendo estas líneas! ¡No se distraiga con otras noticias! ¡Si es necesario, comience otra vez el cuento! —gritaba Fernando mirando hacia el cielo.
—¡La sección es muy corta! ¡Debe estar llegando al final!
—¡Noooo! ¡No nos deje! ¡No deje de leernos! ¡Noooooooooooooooo...

(*) Es autor del libro Cuentos (2009), integrado por las historias “La moneda mágica”, “Mariana” y “La verdadera historia de Gaspar”.

Esto No Está Chequeado | Sección no basada en hechos reales | Cualquier semejanza con la realidad es mala puntería | Contacto: ezeizaediciones@yahoo.com.ar
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