NOTICIAS: AGENCIA DIB

El arco y la orquesta

Esto No Está Chequeado | #FiccionesEzeicenses | Por Pablo Ruocco (*)

Abrí los ojos. Todo oscuro. Cada tanto, alguna luz se colaba por entre las cortinas azules. A mi lado, mi mujer y nuestra hija seguían durmiendo. Silencio. Tardé algunos segundos en darme cuenta que nos habíamos pasado. La combi seguía su recorrido por la 205. El paisaje que veía por la ventana no me resultaba familiar. En un ademán algo brusco, desperté a mi mujer, le dije algunas palabras sueltas (“nos pasamos”, “rápido”, mochila”), y a los tumbos, logramos avisarle al chofer que parara, que nos queríamos bajar. Al costado de la ruta, el frío se sentía más fuerte por el hecho de sabernos desorientados. No podía ser tan grave, las combis terminaban en Spegazzini. Miré para las vías. Nada. Miré del otro lado de la ruta. Y ahí vi el arco: una inmensa construcción semicircular gris que atravesaba toda una plaza. Como dándonos la bienvenida.
—Crucemos. A ver si viene algún colectivo —me dijo mi mujer con la lucidez que requería el momento.
Asentí. Miré para ambos lados de la ruta. Nada. Mientras cruzamos, consulté la hora: 1.07. Habíamos alcanzado a subir la última combi que salía desde Capital para Suárez. Para quienes vivimos en el Conurbano, un día de paseo familiar por Capital tiene sus encantos... y sus costos. Nos sentamos en la parada de colectivos. Esperamos... A lo lejos se veía un grupo de jóvenes divirtiéndose. Por un momento, me sentí muy adulto.
—¿Te está sonando el celu? ¿Quién te llama a esta hora? —me increpó mi mujer.
—No, el mío no es. Se me murió la batería en el viaje. ¿Será el tuyo?
Antes de que me respondiera, nos dimos cuenta de que el sonido venía de nuestras espaldas. Al principio, se escuchaba lejano. Una música suave, con melodías agradables, alegres. Mezcla de violines con sonoridades infantiles. Para nuestra sorpresa, mi hija (dormida, en brazos de mi pareja) empezó a cantar sobre esa extraña canción. Nos dimos vuelta. El arco de entrada a Barrio Del Plata se veía iluminado. La música salía desde el medio de la estructura de concreto. No había nadie. Ni nada. Nos dimos cuenta de que ya llegaba un colectivo. Nos subimos. Al otro día, nos despertamos y una noticia nos heló la sangre: “Una orquesta infantil, que viajaba a dar un concierto a beneficio, desapareció en la ruta 205, altura Spegazzini”.

(*) Psicólogo, psicodramatista y escritor. Coordina el Taller de Escritura y Literatura de la Municipalidad de Ezeiza.

Esto No Está Chequeado | Sección no basada en hechos reales | Cualquier semejanza con la realidad es mala puntería | Contacto: soytorosaurio@gmail.com
Share on Google Plus

About José María Marcos (Editor)

This is a short description in the author block about the author. You edit it by entering text in the "Biographical Info" field in the user admin panel.
    Blogger Comment