Diego Fischerman: "El crítico de rock tiene un nivel de autoritarismo estético muy fuerte"

Historias desconocidas del mundo de la música clásica y la ópera, el rescate de figuras casi olvidadas del jazz, perfiles de importantes artistas del rock y distintas reflexiones sobre el mundo de la música conforman el libro "El sonido de los sueños", que compila ensayos del periodista, escritor y crítico musical publicados en medios locales y mexicanos.

Por Hernani Natale (Agencia Télam).

"Nunca algo escrito sobre música reemplaza a la música. Solo funciona con la música al lado. Si no te dan ganas de escuchar esa música, si no te la acerca de un modo distinto o no te ilumina desde algún otro lado, no sirve. Lo que escribís es un casco de minero, que con su luz ilumina un pedacito. Muestra algo en parte, es una representación", dijo Fischerman a Télam, al reflexionar sobre su labor.
Precisamente "El sonido de los sueños" apunta a poner el foco en zonas que permiten acceder a lo desconocido desde lugares reconocibles, abordar lo conocido desde distintos ángulos o abrir un espacio de reflexión sobre cuestiones relacionadas con la actividad musical.
En este sentido, la visión del autor sobre figuras como Billie Holiday, Ornette Coleman, The Beatles, Tom Waits, Sandro, Chet Baker, Luis Alberto Spinetta, María Elena Walsh o Charles Mingus, entre otros, conviven con historias que involucran a Miles Davis, Liszt, Mozart, Domenico Zipoli y William Burroughs, por citar solo algunos.
Pero además hay reflexiones en donde el mundo de los sueños y el mar ocupan un rol central a la hora de trazar paralelos con las sensaciones que produce la música.
En una charla con Télam Fischerman brindó algunos detalles de "El sonido de los sueños", dio su punto de vista sobre la labor del periodista musical y, específicamente, sobre el rol que juega el crítico de rock en ese mundillo.

- Télam: ¿Qué cosas tuvo en cuenta a la hora de seleccionar los ensayos incluidos en el libro?
- Diego Fischerman: Busqué cierta conexión en algunos textos. Hay personajes secundarios en un texto que son protagónicos en otros. En muchos aparece la mirada del otro, la idea de lo extranjero. El orden fue establecido por una cuestión intuitiva. A veces buscaba contrastes y, otras, zonas de continuidad. Tal vez algo abría un campo y seguía por ese lado y, otras veces, me parecía que había algo muy denso y debía cortar en el capítulo siguiente. También hay un recorrido de la primera persona, que está sugerido casi todo el tiempo, salvo algunas excepciones. Hay algunos textos muy poco objetivos, con más sobreentendidos, y hay algunos ensayos que están publicados por primera vez ahí. Son ideas, apuntes, cosas muy efímeras que no llegan a tener la forma de un libro, de un tratado, y que son desarrolladas brevemente para que no se pierdan.

- T: Incluso en esta clase de textos que hace mención hay una buena cantidad de datos. ¿Qué rol juega la información dura en sus artículos de opinión?
- D.F.: Trato de que haya un equilibrio entre la información y el análisis o la visión propia sobre esa información. La información le sirve al lector como asidero, para relacionar cosas que no conoce con otras que sí. Pero trato de estar atento a los peligros del "datismo", que una cosa no se convierta solo en datos porque muchas veces, cuando sacás esos datos, te quedás sin nada. A veces, la acumulación de datos es una manera de ocultar que no estás diciendo nada.

- T: En su libro hay historias y personajes de distintas épocas. Con sus cambios en la manera de producir y consumir, ¿cuál es el hilo conductor que une a las diferentes músicas?
- D.F.: Lo que une a todas las músicas es quien escucha. Es imposible saber cómo escuchaba música un feligrés de la Iglesia luterana, por ejemplo. La música siempre estuvo relacionada con la reacción física de quien escucha. Lo que suscita los sonidos de Damas Gratis, Keith Jarret, King Crimson o Beethoven es distinto. No solo la manea de hacerla. Hay una idea que es natural, que está en todas las culturas, que es cantar. Vos podés decirle a una mujer "te amo" pero si se lo cantás es distinto. Lo mismo si querés hablarle a tu dios o pedirle a la naturaleza una buena cosecha. Si hay algo que une a toda la música es eso; además del oído que la escucha.

- T: ¿Cuáles son las dificultades de escribir sobre música? ¿Es posible transmitir las sensaciones que produce su escucha?
D.F.: Hay una dificultad inicial porque uno habla de un idioma con otro, que además prácticamente no tiene imágenes sonoras. La lengua hablada tiene imágenes táctiles, visuales, pero no tiene ninguna sonora. Uno puede decir que el sonido es rugoso, agresivo, aterciopelado. Siempre se hace desde el lado metafórico. Al mismo tiempo, desde que hay testimonios, por alguna razón, la gente habla de música y ese hablar pareciera que le agrega algo a la música. La otra dificultad es que no tenemos objeto. La música es imaginaria, cuando la escuchás ya no existe, sólo se escucha en la memoria. Creo que cualquier retrato es distante, imperfecto. Es un recorte que va a hacer su efecto precisamente en todo eso, en que es una iluminación de algún aspecto.

- T.: ¿Qué opinión tiene sobre la manera en que se hace crítica musical actualmente?
- D.F.: Las lenguas mayoritarias siempre tienen una posibilidad de autoritarismo mayor que las minoritarias. Las formas de escribir sobre música responden a eso. El crítico de rock tiene un nivel de autoritarismo estético muy fuerte. El crítico de cine sabe que no puede ser solo crítico de determinado género o director, en cambio el crítico de rock cree que para hacer su labor solo tiene que saber de rock. Es cierto que es un universo muy complejo y vasto, pero si no tenés elementos de afuera para comparar, perdés riqueza. Cuando solo conocés de una cosa, no la podés definir, y cuando solo podés definirla en relación a otras cosas de la misma especie, le dejas de hablar a un cierto público. Si una persona come todos los días milanesas con papas fritas, vos no sos quién para decirle que además tiene que comer ravioles. Ahora, si sos periodista, tu obligación es hablarle de los ravioles, contarle de ellos para que le den ganas de probarlos. Después estará en él si los prueba o no, pero tu trabajo es ése.
Share on Google Plus

About La Palabra de Ezeiza

This is a short description in the author block about the author. You edit it by entering text in the "Biographical Info" field in the user admin panel.
    Blogger Comment